Buenas tardes!
Después de un año en paro y buscando infructuosamente trabajo encarrilé 2011 con un nuevo proyecto: mi segundo hijo. Justo en el momento en que las cosas no pintan bien, nos lanzamos de perdidos al río. Para que esperar... ¿a que mejore la situación, cuando tiene pinta de que va para largo?
Sí, es mucha responsabilidad y son más gastos pero no había marcha atrás, el reloj biológico no perdona y era el momento adecuado.
Así que una vez embarazada, decidí que lo mejor era relajarse y gestar lo más tranquilamente posible. Algo impensable porque soy una ONG andante y siempre colaboro voluntariamente con asociaciones. Esta ocasión no iba a ser menos, les dedique tiempo a 3!!
Mientras iba creciendo la tripa veía que tenía que dar un giro de 180º a mi vida pero no encontraba, cuando, donde, ni cómo. Era un runrun que tenía en la cabeza... el último trimestre del embarazo me dedique de pleno al futuro bebe y la idea quedo aletargada.
El bebe llego en primavera, con la floración y se instaló en mi vida definitivamente. Duro al principio, a más no poder, con una recuperación larga (de recuerdo me traje mi 2º cicatriz de cesárea). Ya recuperada, me quedo con los buenos momentos y las alegrías de los primeros días.
Llega el verano y el runrun vuelve. Mi bolso está destrozado, de los agujeros se deslizan pendientes, bolígrafos, monedas, chicles... y no encuentro ninguno que me guste en el mercado. Decido hacerme mí propio bolso. Navegando por internet en busca de patrones encuentro un curso para desempleados que me llama poderosamente la atención "nociones básicas de patronaje, corte y ensamblado de piezas" o algo parecido. El runrun se hace mayor y empiezo a madurar la idea...
¡Me he apuntado al curso!
¡Ya estoy ideando los regalos de navidad! Hechos por mi: carteras, bolsos, estuches, mantas para brochas de maquillaje...
Ondo izan,
orhibat
No hay comentarios.:
Publicar un comentario